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Presencialidad plena: los alumnos porteños de primaria regresan el martes próximo a las aulas todos los días

Lleva dos días de “presencialidad plena”, y si bien al principio le resultó un poco shockeante ver a todos sus compañeros juntos en el aula, confiesa que “así es mucho mejor”. Bernarda Freitas tiene 13 años y comenzó el secundario en un nuevo colegio, por eso recién el lunes pasado conoció por primera vez al resto de sus compañeros de curso que estaban en la otra burbuja. La semana próxima, después del feriado del lunes, su hermano menor que está en 5° grado también volverá todos los días a la escuela. Por eso, en la casa de los Freitas se respira un cierto alivio en la logística diaria y la dinámica familiar. “Falta la más chiquita que arranca a ir todos los días el próximo lunes 23, y como está en sala de cinco años, ella también vuelve a la jornada completa. La mayor era la que estaba más desanimada con el cambio. Pero ahora todos están entusiasmados, y nosotros un poco más aliviados con la organización de todos los días”, confiesa Florencia, la madre de las dos chicas.

El regreso a clases luego de las vacaciones de invierno planteó cambios radicales para los alumnos porteños. Bajo el nuevo protocolo, los estudiantes ya no están divididos en grupos reducidos. Dentro del aula, el distanciamiento de 1,5 metros ya no es necesario, porque ahora la burbuja es el curso completo. Otra diferencia es que la asistencia es obligatoria a partir de ahora, y solo quedarán exceptuados los estudiantes que tengan comorbilidades o convivan con personas de riesgo. Esto significa que alrededor de 700.000 alumnos comenzarán a retomar su esquema de clases prepandemia.

Con el regreso a la presencialidad plena del nivel primario, el martes próximo, se reincorporan a las aulas todos los días unos 290.000 alumnos, que se suman a los 190.000 del nivel secundario que inauguraron el nuevo esquema desde el miércoles pasado. También regresan la semana próxima los estudiantes del nivel superior no universitario y de los centros de formación profesional, que son otros 54.000; además de los chicos y chicas que van a instituciones de educación especial.

Banco compartido y uso de barbijo

“Respetando siempre las medidas de higiene, ventilación y uso obligatorio del barbijo, las aulas son un lugar cuidado y seguro”, refuerzan desde el Ministerio de Educación porteño, e informan que la asistencia en las escuelas durante estos días alcanzó el 87 por ciento.

Norma Cerutti es la directora del colegio Esteban Echeverría, de gestión privada, en el barrio de Constitución, y coincide en que la asistencia fue muy buena. “Fue un regreso muy bien aceptado tanto por las familias como por los alumnos. Y la verdad es que después de tantas planificaciones que tuvimos que hacer ya teníamos preparadas las aulas y los espacios para recibir a todos los estudiantes”, dice.

Al igual que todos sus compañeros, Bernarda Freitas ya no se sienta sola en su pupitre. “Es raro volver a compartir el banco con alguien, pero está bueno”, dice la alumna, que de aquí en adelante, y según las normas del nuevo protocolo, deberá respetar ese lugar asignado y fijo dentro del aula hasta fin de año. El documento aclara también que entre los diferentes grupos-burbujas sí se deberá respetar la medida de distanciamiento social de, al menos, 1,5 metros. Es decir que durante los recreos, por ejemplo, el grado o curso completo no podrá acercarse ni tener contacto estrecho con otro grupo.

El nivel inicial y los comedores

El lunes 23 próximo será el turno para los chicos del nivel inicial. Para ellos, el uso del barbijo es una recomendación en salas de 3 y 4 años, y solo a partir de los 5 años deben usarlo de manera obligatoria. En cuanto a los comedores escolares, están habilitados con aforo del 50%, aunque según pudo confirmar LA NACIÓN todavía hay algunas escuelas que no abrió este tipo de instalaciones. “El servicio se organizará por turnos y, al igual que en el aula, cada estudiante será asignado con un lugar fijo en la mesa que no se podrá modificar. Las mesas de seis personas tendrán un aforo del 50%. Los tres estudiantes deberán sentarse intercalados, dejando un espacio entre ellos”, anuncia el reglamento para la hora del almuerzo.

El resto de las medidas de seguridad vigentes en el protocolo sanitario continúan aplicándose de la misma forma: uso de tapabocas, ventilación cruzada y lavado de manos. La temperatura será chequeada en el momento de ingreso, y tanto en la entrada como en la salida deberán asignarse turnos, para que no haya aglomeraciones en la puerta. Las excepciones en el uso del barbijo están indicadas para el momento del almuerzo. “Los estudiantes y docentes solo podrán retirarse el tapaboca al momento de la comida, y deberán colocarlo inmediatamente al terminar. El personal de servicio que lleve adelante la atención del comedor tiene la obligación de usar tapabocas junto con una máscara facial”, agregan.

El protocolo para el aislamiento de casos sospechosos y positivos sufrió algunas modificaciones que son consecuencia de la nueva modalidad “aula-burbuja”. En el caso de los estudiantes, si uno de ellos da positivo, deberá aislarse durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. A su vez, la burbuja entera a la cual pertenece y los docentes que hayan dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse ese caso deberán aislarse, por ser contacto estrecho. “Al séptimo día, todos los integrantes de la burbuja pueden realizarse el test para descartar un caso positivo de Covid-19 y regresar a las aulas”. Si el resultado del test es negativo, deberá ser presentado obligatoriamente en la escuela para reincorporarse al establecimiento. La otra chance es concluir con los diez días de aislamiento obligatorio.

Si un docente da positivo de Covid-19, deberá aislarse durante 10 días corridos hasta su alta epidemiológica. El caso se confirma por test. A su vez, deberán aislarse todas las burbujas en las que haya dado clases hasta 48 horas antes de confirmarse su caso, por ser contacto estrecho. Al séptimo día, si no se presentaron síntomas, la opción es realizar el test para confirmar o descartar un caso positivo de coronavirus, o esperar al décimo día para regresar a las actividades.

Fuente: La Nación

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