Opinión

Una propuesta al Gobierno para tener más vacunas

Importadores podrían comprar las vacunas que no compró el Estado. En las farmacias venderían solo 1 de cada 3 de estas vacunas que se importen. De esta forma todos los sectores se beneficiarían.

Que las empresas que quieran importar vacunas para venderlas directamente al público tengan que cumplir con dos condiciones:

  1.  Que sean las vacunas que indique el Estado y que no pudo tener éxito en comprarlas.
  2.  Que de cada 3 vacunas 2 queden sin costo para el Estado (para que las sume a las vacunas que da gratuitamente a la población).

Utilizando los contactos institucionales e informales que ya tienen los importadores de medicinas con los laboratorios, y pudiendo pagarles mucho más por vacuna que el Estado, estos importadores podrían comprar vacunas que no pudo comprar el Estado.

Las farmacias venderían solo 1 de cada 3 de estas vacunas que se importen. De esta forma todos los sectores se beneficiarían, habría más vacunas disponibles en el país, lo cual permitiría vacunar más rápidamente a la población, además el Estado ahorraría mucho dinero en vacunas -no tendrá que destinar vacunas a los que las quieran comprar, y recibiría sin costo 2 de cada 3 importadas-, y cobraría impuestos por las vacunas que se venden.

Otros importantes beneficios que obtendría el Estado son: podría comprar antes la segunda dosis de las vacunas que necesita para completar las primeras dosis ya aplicadas, ya que necesitaría comprar menos de la primer dosis, y no tendría el riesgo de ser presionado por laboratorios y/o gobiernos extranjeros para que se les otorgue beneficios para “ciertos negocios o negociados” que comprometerían la soberanía del país, a cambio de poder obtener la segunda dosis de una vacuna o de que no sea demorada intencionalmente, no disponer de la segunda dosis en los tiempos establecidos podría ocasionarle al gobierno un problema político enorme ante muchos millones de ciudadanos exigiendo la segunda dosis que se les prometió, de cuya aplicación en tiempo puede depender sus vidas.

El Estado establecería a quienes autoriza para aplicar las vacunas importadas y realizaría todos los controles necesarios para garantizar la óptima calidad y estado de conservación de estas vacunas.

En la actualidad muchas personas están dispuestas a viajar a otros países para ponerse una vacuna. Gustosos pagarían un alto precio si pudiesen comprarla en Argentina, gastarían menos dinero que lo que les cuesta viajar al extranjero para aplicarse la vacuna y no tendrían los riesgos de ser infectados en el viaje y de aumentar los contagios en el país al volver, trayendo tal vez mutaciones peligrosas del Covid-19.

El 4 % de la población es de clase alta y el 11 % de clase media alta, lo cual significa un importante potencial comprador de esta vacuna teniendo en cuenta que el país tiene 45 millones de habitantes.

Con su compra en Argentina, estos sectores pudientes estarían subvencionando las vacunas para los sectores menos pudientes, ya que sin costo recibirá el Estado por parte de las importadoras 2 vacunas de cada 3 que importen las empresas.

Es urgente que el gobierno, los políticos y legisladores de todos los partidos políticos apoyen esta propuesta. Tendrán el masivo apoyo de toda la población sin distinciones de simpatías políticas.

(*) Psicólogo y Sociólogo. Profesor en 8 Universidades. Fue consultor de la Organización Mundial de la Salud (OMS – ONU) y de proyectos del PNUD (ONU). Integró los equipos de Asesores de 15 Ministros de 6 gobiernos de varios países. Dio conferencias en temas científicos invitado por instituciones y Universidades de: EE.UU., Israel, Colombia, Venezuela, Argentina.

Por Naum Kliksberg para Ámbito.

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