Provincia

Se aprobó en Rosario la tolerancia cero de alcohol a conductores y podría ocurrir lo mismo en Buenos Aires

Rosario es la tercera ciudad de Santa Fe en aplicar esta medida. Las otras dos son Santa Fe (Capital) y Pueblo Esther. También rige el alcohol cero en otras ciudades del país, como Mar del Plata, Neuquén, Ushuaia, Río Grande, Posadas y Moreno.

Hoy por hoy, son siete las únicas provincias en las que los conductores deben circular sí o sí con cero alcohol en sangre: Córdoba, Salta, Tucumán, Entre Ríos, Jujuy, Río Negro y Santa Cruz.

Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial aseguraron que en otras provincias hay tratativas para implementar la misma medida. Una de ellas es Buenos Aires.

“Celebramos y acompañamos a las provincias y ciudades que aplican el alcohol cero en sus territorios. A su vez, estamos a disposición para colaborar con todas las jurisdicciones del país para intensificar los controles que permitan detectar y sancionar a todos los conductores que cometen la imprudencia de tomar alcohol y manejar, poniendo en riesgo la vida de personas inocentes”, manifestó el director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Pablo Martínez Carignano.

Los peligros del alcohol al volante

Pérdida de noción del peligro, visión borrosa, mayor tiempo de reacción y movimientos más lentos son algunos de los efectos que el alcohol en sangre produce al manejar, según indican los especialistas.

Según ensayos del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), “incluso por debajo del límite legal se producen alteraciones de consideración en la precisión de la maniobra y tiempos de reacción”.

La ANSV señala que los incidentes de tránsito son la primera causa de muerte en personas entre 17 y 35 años. Y el Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial (Oisevi) sostiene que el grupo de entre 25 y 34 años es el que más víctimas fatales posee con detección de alcohol en sangre.

En caso de ingerir alcohol la recomendación siempre es utilizar transportes alternativos o, en el caso de grupos de amigos, que haya un “conductor designado”. Es decir, una persona que no beba ni esté bajo los efectos de medicamentos.

“El conductor designado debe tener la habilidad de calmar la ansiedad de sus amigos por si alguno quiere conducir en estado de ebriedad”, advirtieron desde la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para Latinoamérica.

Desde la Agencia de Seguridad Vial también alertan sobre la falsa sensación de seguridad y los mayores riesgos que se toman producto del alcohol, el cual “produce una depresión del sistema nervioso central, lo que deteriora la función psicomotora, la percepción sensorial (vista y oído) y modifica el comportamiento del individuo”.

Fuente: TN

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