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Kulfas dijo que «la ayuda del Estado estuvo, está y estará presente para cada sector que la necesite»

El ministro de Desarrollo Productivo repasó los distintos programas de asistencia para aquellas empresas que todavía sufren las consecuencias del Covid-19 y las líneas de financiamiento para inversión, destinadas a PyMEs y cooperativas.

El Ministerio de Desarrollo Productivo mantiene activos distintos programas de asistencia para aquellas empresas que todavía sufren las consecuencias del Covid-19 y una serie de líneas de financiamiento para inversión, destinadas a PyMEs y cooperativas, con el objetivo de contribuir a la reactivación productiva.

“El nuevo Repro y el financiamiento a tasas subsidiadas son algunos de los instrumentos que vamos a utilizar para los casos en los que haya empresas afectadas por la pandemia y que tengan dificultades para sostener el empleo y la producción. Vemos un escenario heterogéneo y apuntamos a analizar a empresas que están en crisis, más que nada en el sector turístico y gastronómico”, sostuvo el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. “La ayuda del Estado estuvo, está y estará presente para cada sector que lo necesite”, destacó.

En los últimos días se extendió el plazo para acceder a las líneas MiPyMEs Cultura y MiPyMEs Turismo, ambas instrumentadas a través del Banco Nación, y destinadas a financiar capital de trabajo para asistir a las micro, pequeñas y medianas empresas de dos de los sectores más afectados por la pandemia. Estos créditos estarán vigente hasta el 31 de marzo próximo y se otorgan a una tasa del 0% subsidiada por el FONDEP desde la cuota 1 a la 12, que pasa al 18% anual desde la cuota 13 hasta la 24, y con garantías del FOGAR en un 100%.

Otra de las herramientas vigentes es la Línea de Inversión Productiva LIP PyMEs, que apunta a las pequeñas y medianas empresas de todos los sectores productivos. Se trata de créditos con una tasa de interés bonificada por el Ministerio de Desarrollo Productivo para financiar proyectos de hasta $70 millones por empresa. A través de una licitación, ya se otorgó a los bancos un cupo de $20.000 millones para que otorguen estos créditos, y en las próximas semanas se realizará una nueva subasta.

Los créditos LIP PyMEs ya están disponibles en 21 bancos públicos y privados de todo el país, tienen un plazo de hasta 61 meses con seis de gracia, y una tasa subsidiada por el FONDEP del 25% anual en los dos primeros años. Asimismo, se podrán bonificar dos puntos porcentuales más en el caso de la PyME que lo solicite haya exportado en los últimos 24 meses, y un punto porcentual extra en el caso de aquellas empresas que sean lideradas por mujeres. De esta forma, la tasa bonificada puede llegar hasta el 22% anual.

Además, se mantienen activas distintas herramientas destinadas a cooperativas y empresas recuperadas, como el Plan de Reactivación e Inclusión Financiera para PyMEs y Cooperativas; las líneas de financiamiento a PyMEs de las provincias con tasas subsidiadas; y créditos como el del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) para Internacionalización e Inversión Productiva, o el del Banco Nación de inversión productiva.

También siguen vigentes los préstamos directos para la reactivación productiva, que fueron implementados durante 2020, y a través de los cuales ya se desembolsó un total de $129.658 millones y U$S2,9 millones. Con ese financiamiento se logró asistir a más de 290 mil empresas, PyMEs y cooperativas de todo el país.

En ese sentido, hasta fin de septiembre de 2021 estará disponible en el Banco Nación la línea de créditos destinada a inversiones productivas para MiPyMEs y grandes empresas industriales, con un cupo por beneficiario de $50 millones para MiPyMEs y de $250 millones para grandes empresas. Estos préstamos tienen un plazo de hasta 36 meses, con 6 meses de gracia y una tasa bonificada por el FONDEP del 22% para MiPyMEs y del 24% para grandes empresas.

Al mismo tiempo, se destaca el Programa Global de Crédito, aprobado en noviembre último, que cuenta con 500 millones de dólares disponibles a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y que busca promover el financiamiento federal destinado a la reactivación productiva de MiPyMEs de sectores estratégicos. Este plan tiene dos ejes: el apoyo a la mejora de las capacidades financieras a corto plazo, con u$s407 millones de inversión; y el acceso al financiamiento productivo para la recuperación económica, con u$s90 millones de inversión.

En tanto, en diciembre último el ministro Kulfas anunció el Plan para la Reactivación y el Desarrollo Cooperativo, un programa que apunta a incorporar a las cooperativas como sujeto de las líneas de crédito propuestas desde la cartera de Desarrollo Productivo con el Banco Nación y el BICE, así como a contribuir a la instrumentación de expedientes electrónicos para la gestión de nuevas matrículas y habilitación del CUIT.

Este plan contempla el otorgamiento de Aportes No Reembolsables (ANR) por hasta $280 millones a cooperativas y empresas recuperadas dedicadas a actividades productivas, y la creación de un Fideicomiso administrativo y financiero para empresas recuperadas y al sector autogestionado.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria por la pandemia del Covid-19 el Gobierno Nacional destinó un 7,2% del PBI (más de 2 billones de pesos) en distintos programas y herramientas financieras para sostener el empleo y acompañar la reactivación productiva. Uno de los instrumentos que el Gabinete Económico implementó durante la pandemia fue el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), un programa sin precedente en la historia económica argentina que aportó un alivio económico inmediato para las empresas y los trabajadores, y que contó con el apoyo del Fondo de Garantía para capital de trabajo de MiPyMEs (FoGAr) y con subsidios de tasa otorgados por el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), ambos bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo.

 

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