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Coronavirus en la Argentina. Los recuperados deben seguir cuidándose, y otras consecuencias de la reinfección

Los anticuerpos de la infección caen rápidamente después de un período de tres a seis meses y muchos recuperados quedan en riesgo de una segunda o tercera infección.

Los anticuerpos de la infección caen rápidamente después de un período de tres a seis meses y muchos recuperados quedan en riesgo de una segunda o tercera infección.

Después de muchos reportes de casos aislados, esta semana llegó la comprobación científica: es posible infectarse más de una vez por Covid-19. Un hombre de Hong Kong, de 33 años, fue detectado como positivo en una segunda oportunidad tras un análisis de rutina de regreso de Europa y sin síntomas. A partir de ese informe se abrió una compuerta y empezaron a aparecer otros en el mismo sentido.

La conclusión es que «los anticuerpos de la infección caen rápidamente después de un período de tres a seis meses y muchos recuperados quedan en riesgo de una segunda o tercera infección», según dijo Iván Hung, profesor del departamento de medicina de la Universidad de Hong Kong y uno de los investigadores de este trabajo de repercusión mundial, vía correo electrónico.

¿Esto cambia radicalmente la situación sanitaria?

Otros expertos consultados coinciden en que no se trata de una buena noticia, aunque era algo relativamente esperable a partir del conocimiento que se tenía de los otros coronavirus que causan resfríos menores. Pero quedan aún preguntas pendientes y todavía hace falta más evidencia respecto de las respuestas inmunitarias de las poblaciones.

-¿Qué tan malo es que se haya comprobado una reinfección?

«Bueno no es, intensifica los desafíos», resume Eva Acosta, investigadora del Conicet en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Córdoba. Hasta ahora se especulaba si el nuevo coronavirus se comportaría como el virus de la gripe que cambia cada temporada, o si por el contrario generaría inmunidad duradera. Sin embargo, como ya se ha dicho bastante durante estos meses, aún hacen falta más datos para definir la forma en que se comporta el virus tanto como el organismo humano que lo enfrenta. «Primero hay que ver si se trata de una excepción o de la regla de comportamiento. Eso es esencial. Es un virus nuevo con una circulación muy alta y con variantes que se generan por mutación. Hasta ahora, los estudios que había indicaban que se sostenía la inmunidad, y aún es posible que sea protector frente a las mismas variantes del Sars-CoV2», agrega Acosta.

«No es bueno», coincide Mariano Pérez Filgueira, virólogo e inmunólogo, investigador del INTA y el Conicet. «Lo que hay que ver es la magnitud, la frecuencia en que ocurre la reinfección y ver en qué umbral de tiempo empiezan a aparecer (reinfectados)», dice. Sin embargo, para algunos expertos aún podría tratarse de casos aislados.

Daniel Grassi, a cargo de la cátedra de Medicina Interna de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, sostiene que todavía no está claro que sea un hecho la posibilidad de reinfección: «Los estudios realizados en monos infectados adrede con este virus muestran que no la hay», dijo. Para él, todavía existe una chance de que las reinfecciones halladas en realidad sean situaciones en las cuales el virus quedó en el cuerpo y volvió a generar problemas clínicos o detección por PCR tiempo después.

-¿Puede ser que la segunda vez sea peor y genere más síntomas?

De momento, la mayor cantidad de reportes dicen que en general los reinfectados no tienen enfermedad. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Nevada (Estados Unidos) dieron a conocer el viernes una versión preliminar de un estudio en el que se cuenta que un joven de 25 años tuvo que ser hospitalizado la segunda vez que contrajo el virus, unos 45 días después de la primera. «Este caso ilumina la necesidad de más exámenes del rango de respuestas a la reinfección por Covid-19. A medida que más casos de reinfección se reporten, debemos tener un mejor sentido de qué tan bien el sistema inmune protege contra la enfermedad luego de una infección», dijo en la red Twitter sobre este caso Akiko Iwasaki, investigadora del departamento de Inmunobiología de la Universidad de Yale (Estados Unidos).

«Hay que ver si se trata o no de algo excepcional, pero este reporte de Nevada nos dejó helados», dice Acosta. «El problema mayor sería si hubiera fallecidos por reinfección; y, en ese caso, habría que ver si se trata de alguien con un sistema inmunitario débil que sobrevivió la primera vez o si acaso la segunda vez la carga viral fue más alta», agrega.

Para Pérez Filgueira hay que tener en cuenta que la inmunidad por infección puede no ser tan buena como la inmunidad que otorga la vacuna porque los virus se las ingenian para evitar la respuesta del hospedador.

«Más allá de tener síntomas esa segunda o tercera vez, los pacientes aún están en riesgo de diseminar el virus. Por lo tanto, la inmunidad no es de largo plazo y los pacientes recuperados deberán ser vacunados y seguir usando barbijos», explicó Hung. Hay virus en los que se sabe con certeza que una segunda infección es peor que la primera, como en el caso del dengue. Aquí entra una separación evolutiva (por mutaciones) en cepas, algo que por una cuestión de tiempo aún no se dio en este coronavirus, cuyas diferencias por ahora se clasifican en linajes (una etapa previa de diferenciación).

-¿Es decir que habría que recalcular el desarrollo de las vacunas?

Más que el desarrollo, que continúa en los principales candidatos en fase III, quizá tenga alguna implicancia en la decisión y necesidad de aplicarlas anualmente, como sucede con la gripe para los grupos de riesgo. «El virus es nuevo y se va viendo en el camino. Pero incluso una vacuna que no sea óptima puede dar mejor protección que la infección», dice Alejandra Capozzo, investigadora principal del Conicet en inmunología aplicada. «Si uno tuviera que dar una mensaje es no que hay que relajar medidas de cuidado y aislamiento incluso si una persona estuvo infectada. También tirar a la basura la idea de pasaporte inmunitario, que por ahora es un disparate», agrega.

-¿Cambia algo en el intento de control epidemiológico de la pandemia?

«Creemos que la reinfección por Covid puede ser la norma hasta que la inmunidad de rebaño se alcance a través de repetidas infecciones naturales y la vacunación. La pregunta importante es cuánto durará la protección de la vacuna y con qué frecuencia habrá que vacunarse», dijo Hung. Pérez Filgueira y Capozzo agregan que incluso con vacunas en el mercado habrá que seguir muy de cerca las respuestas inmunológicas y la efectividad de la inmunización artificial.

El 88% de los pacientes de más de 60 años logró superar el Covid-19
-¿Esto significa que la inmunidad de rebaño se aleja aún más?

Según los expertos en inmunología consultados, el mismo concepto de inmunidad de rebaño aplicado al coronavirus es un gran equívoco, más propio de análisis matemáticos que médicos, que -entre otros problemas- dejaban de considerar como población susceptible a los contagiados una vez. «Se trata de una idea históricamente asociada a la cantidad de gente que se vacuna contra una enfermedad, en torno al 60 o 70%, y no debido al desarrollo natural de una infección», dice Acosta.

Para Pérez Filgueira, siempre fue una locura el concepto: «Es impropio usarlo para una infección, es un disparate. La inmunidad que te da no es buena, y podría ser mala. O sea, como plan es horrible».

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