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No pierden el instinto: Un conservacionista murió mutilado por las leonas que cuidaba

Mathewson, un conservacionista sudafricano de 69 años, paseaba como cada mañana con sus dos leonas blancas, en la reserva Tree Top Lodge, cerca de la ciudad de Hoedspruit, en Sudáfrica. De pronto, los animales comenzaron a «jugar rudo» entre ellas, y de un momento a otro atacaron a su cuidador, que terminó muerto por las graves heridas infligidas.

Todo el hecho sucedió frente a los ojos de la esposa de Mathewson, que vio con impotencia cómo los felinos acababan con la vida de su esposo. Ella trató de espantar a las fieras y pidió ayuda, pero cuando llegaron los paramédicos ya era demasiado tarde.

Tanner y Demi son dos leonas de unos cinco años y cada una posee alrededor de 180 kilos de peso. Sin embargo, cohabitaban en la reserva con Mathewson como dos gatos domésticos, desde que él las rescató de un parque donde estaban siendo criadas para luego ser expuestas a la caza y a una muerte segura. Ambas eran cachorras entonces.

«West quería a estas leonas como si fueran sus hijas», señaló la nuera del hombre muerto 

En la reserva de Mathewson, además, los animales paseaban con niños y con invitados a pesar de que ya habían tenido un incidente de violencia feroz cuando los animales escaparon de su área en 2017 y atacaron a un lugareño, que también terminó muerto.

Tras la agresión a su dueño, los felinos fueron sedados y trasladados a otro pabellón de la reserva, pero, según dijeron familiares de la víctima, no serán sacrificados.

«Solo un trágico accidente»

Tehri, la nuera del conservacionista, señaló que el hombre murió cuando una pelea entre las dos leonas «se puso un poco dura». Los felinos incluyeron al hombre en este juego violento cuando, según el testimonio de la nuera, «los instintos afloraron» y el cuidador resultó herido de muerte.

«West amaba a esas ‘gatas’ tanto como a sus hijos y pasaba gran parte del día con ellos desde que los empezó a criar. Ellas no querían hacerle daño. Fue solo un trágico accidente», agregó Theri, en una charla que dio al medio inglés The Telegraph.

«Las leonas seguirán siendo amadas y protegidas hasta el día en que dejen esta Tierra», agregó la mujer, que parece tener el mismo cariño por las felinas blancas que demostraba diariamente su suegro.

«West trajo a esos leones a su vida cuando solo tenían una semana de vida y los alimentaba con biberón todos los días y eran como sus hijos y los amaba«, señaló al mismo medio un amigo de la familia.

En el momento de la tragedia, la esposa de Mathewson seguía en un auto a su marido mientras paseaba a las salvajes mascotas y fue testigo de todo el episodio. «Ella no pudo hacer nada, más que dar la alarma, pero cuando llegó la ayuda, el pobre West ya estaba desangrado», añadió este amigo.

El hombre fue encontrado con múltiples heridas y declarado muerto en el lugar, según informó el vocero de la policía de la provincia de Limpopo, donde se encuentra la reserva.

Blood Lions, una organización protectora de leones, salió a expresar lo obvio luego de la muerte de Mathewson: que estos animales no son mascotas, sino depradadores que no pierden su instinto.

No son animales domésticos

Cariñosamente conocido como «Tío West», el conservacionista muerto por el ataque de sus fieras llevaba a los visitantes a su reserva en caminatas diarias con las leonas y su sitio web muestra a niños jugando con estos depredadores en los verdes dominios de su reservorio natural.

Pero por más buenas o adaptadas que puedan parecer estas fieras, el instinto siempre va a estar dentro de ellas. «Los registros muestran que en los últimos 10 años ocurrieron al menos 40 incidentes con leones en cautiverio en Sudáfrica y una cuarta parte de ellos ha provocado muertes», dice un comunicado de la organización Blood Lions, que se encarga de proteger a estas fieras de la caza.

«Los leones y otros grandes felinos, no son animales domésticos, sino depredadores que no pierden su instinto salvaje», concluye el comunicado, según consigna el medio británico Mirror.

Fuente: La Nación

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