Entrevistas

“Necesitamos tener dragas nacionales, al servicio de nuestra soberanía en comercio exterior. Como decimos siempre: no hay Vicentín sin Canal de Magdalena”

En esta época de Covid19 las entrevistas se realizan de manera virtual. En esta oportunidad Región Cultural conversó con el diputado del Parlasur Gastón Harispe sobre distintos temas.

Quienes lo conocen lo señalan como “un militante de todo la vida”. Arrancamos la nota por zoom, de manera distendida y pantalla de por medio, cada uno con su mate en mesa, lo primero que dice es “si se llega a cortar, nos volvemos a conectar, acá internet suele funcionar bastante mal”, Harispe vive en Punta Lara, partido de Ensenada.

RC: Recientemente fuiste nombrado a cargo de la comisión de DDHH del Parlasur. ¿Cómo ves, a este respecto, la actualidad en América Latina?

GH: En el reinado del COVID 19 la violencia social y política tiende a crecer a ritmo la desigualdad social entre ricos y pobres. Millones de desplazados del sistema económico hacia el afuera del aparato productivo y la posibilidad de vida digna son una muestra descarnada de la “cultura del descarte” como dice el Papa Francisco.

La violencia institucional en el marco democrático es una de las primeras formas de pérdida de garantías constitucionales de los jóvenes y los humildes, que siempre son su blanco predilecto, sin mencionar los trabajadores en general, los indígenas, las diferentes formas de vivir la sexualidad, grupos de género, religiosos, etc. Pero en Sudamérica hay indicios bien concretos, mucho más que percepciones, de que vamos a formas de democracia mínimas, si no corregimos el rumbo.

El golpe de Estado en Bolivia, la proscripción al partido de Correa y la CONAIE -Coordinadora Indígena-; la violencia política y el desprecio por la convivencia democrática en Brasil desde las más altas esferas del gobierno; la situación de inestabilidad política en Chile; los muertos en Colombia de los desmovilizados de la guerrilla, fruto de una esperanza de pacificación nacional trabajada durante muchos años y gobiernos; el bloqueo económiconorteamericano a Venezuela, en una sociedad conflictuada y dividida, con un cerco injusto de intromisión de países en sus asuntos internos, son asuntos que nos preocupan.

RC: La comisión de Derechos Humanos tiene temas pendientes: democracia en América Latina, derechos de pueblos originarios y acceso a la justicia, temática de género, soberanía alimentaria ¿Con tanta agenda cuáles son los proyectos en los que quieren avanzar?

GH: Hasta fin de año queremos hacer 5 audiencias públicas, con algunas de estas temáticas. Las estamos consensuando. El tema Bolivia es nuestra gran preocupación. La primera sería una jornada de todo un día con los actores locales, movimientos sociales, campesinos, empresarios, gobernadores, sobre las elecciones. Nos gustaría tener a los principales candidatos: Arce, Meza, Añez. Sabemos que es difícil por las profundas diferencias de todos los sectores, pero tenemos que defender la democracia, que pende de un hilo. Que dejen a las masas participar de un proceso electoral libre para los ciudadanos, sin proscripciones ni violencia.

La segunda será por los derechos indígenas. Queremos hablar del acceso a la justicia de los pueblos de habla preponderante materna, que son víctimas del sometimiento a una injustísima situación de cientos de años, de hegemonía de un sistema que excluye a los más humildes, especialmente a los indios. Queremos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos nos acompañe y abra la instancia. Y ayudar a organizar estructuras supranacionales de los pueblos, como nos pide el Consejo Nacional de Políticas Indígenas. Las temáticas de género tienen muchos proyectos en curso en la Comisión de Derechos Humanos, ya que hay que poner en marcha la subcomisión específica. Habrá continuidad con lo hecho por mi antecesora Checha Merchan y las compañeras integrantes de la comisión.

“En Argentina vamos a salir de la crisis con trabajo, desendeudamiento, distribución y fortalecimiento del Estado… Hay que comprometerse a preservar la democracia y la unidad nacional, frente a los que quieren dividirnos.”

El tema alimentación es una gran preocupación. El 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación y desde el año pasado en el ámbito del Mercosur, este año lo repetiremos con una jornada enorme con los movimientos productores de alimentos del área Mercosur. Una audiencia pública importantísima para la región consideramos que será la de lawfare y/o garantías constitucionales en las democracias de la región.

Ambos, nos levantamos a arreglar cada uno su respectivo mate, volvimos a la pantalla y el diputado agregó “Otro de los ejes que nos gustaría desarrollar es la articulación y pronunciamientos conjuntos con los organismos de derechos humanos de latinoamérica, o por lo menos de la región del Parlasur.
Con la Liga Argentina de los Derechos del Hombre, Madres de Plaza de Mayo, las comisiones específicas de UTEP y CTA fuimos compartiendo la necesidad de pensar juntos iniciativas. Por supuesto que consensuando con los parlamentarios y parlamentarias de los distintos países, que expresan partidos políticos muy distintos.

Esta semana organizamos desde el Parlasur una solicitada de senadores y diputados de sudamérica por los siete asilados en la embajada mexicana en La Paz y otra de las agrupaciones y partidos políticos argentinos preocupados por las permanentes postergaciones de las elecciones en Bolivia. Los informes del Observatorio de la Democracia del Parlasur y de los parlamentarios bolivianos que nos hicieron en la última reunión, nos dieron un plan de trabajo.”

“La violencia institucional en el marco democrático es una de las primeras formas de pérdida de garantías constitucionales de los jóvenes y los humildes, que siempre son su blanco predilecto”

RC: Si hablamos de Lawfer, vos denunciaste espionaje sobre tu persona y tu propiedad hace un año atrás y fuiste citado por la bicameral, la semana pasada, por las escuchas, ¿qué pasó y en qué situación judicial está eso?

GH: Me citaron en la Bicameral de Inteligencia por el tema de espionaje ilegal en el conurbano y el armado de causas políticas durante el gobierno de Macri. Expuse la situación de inteligencia sobre mi persona, los llamados telefónicos a familiares, el asedio policial en locales partidarios del Movimiento Octubres y la cuestión de procedimiento del armado de una causa de Asociación Ilícita por una situación de un barrio de Moreno con denuncias entre vecinos, donde luego de un año y medio de instrucción, me citan a declaración indagatoria antes del cierre de la instrucción. El trípode judicial, mediático y político en esta causa es, en chiquito, lo que se vivió en todo el País.

Lawfare es la técnica inventada por chinos y norteamericanos y protocolizada en manuales de guerra. Hay que ver el documental “Lawfare in the Backyard”, que habla de la estrategia norteamericana en el Patio trasero, América Latina. Ese documental lo demuestra. Fue anticipatorio de todo este escándalo que se descubre en Argentina y que solo unos pocos medios lo destacan. Hay que hacer el esfuerzo de despegarse de la propia posición política e invitar, sobre todo a los macristas, a tener una lectura crítica del proceso político y judicial de los años macristas. No puede haber República con semejante intromisión en la justicia, con inteligencia a dirigentes políticos opositores, persecuciones, armado de causas, etc.

La justicia de los medios y los grupos económicos actúa contra los subalternos, las clases medias y humildes. Inclusive la causa de los cuadernos y otras demuestran que se quisieron quedar con áreas económicas y empresas de sectores poderosos. La grieta es un invento de los que quieren dividir para reinar. Nosotros promovemos la unidad nacional y latinoamericana, sin fisuras ni grietas, producción y trabajo, en paz. Esa es la estrategia de poder de los pueblos. Las grietas y el lawfare son las técnicas de los poderosos para dominar.

“Queremos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos nos acompañe y abra la instancia para ayudar a organizar estructuras supranacionales de los pueblos, como nos pide el Consejo Nacional de Políticas Indígenas”

RC: El Senador Nacional Jorge Taiana, (FTD) presentó un proyecto para el que el Gobierno nacional considere construir el Canal de Magdalena, estás apoyando esta iniciativa, ¿cuál es la necesidad de es construcción y en que instancia esta eso?

GH: El Canal de Magdalena es la salida al mar desde la cuenca Paraná Platense que proponemos. Barcos extranjeros amarran en puertos extranjerizados que pasan por canales que nos llevan a puerto de Montevideo que está explotado y concesionado por empresas multinacionales extranjeras. Para ir a los puertos de la Patagonia desde el litoral, hay que salir por Montevideo, pedir permiso, hacer un recorrido más largo y retornar hacia el sur, complicando la complementación de las cargas con los puertos de Bahía Blanca, Quequén y Mar del Plata. El Canal de Punta Indio, dragado por empresas extranjeras, es el canal de la dependencia económica, mientras que el de Magdalena es el de la independencia.

El Senador Taiana presentó un proyecto que levanta esta bandera que se enarboló con Timmerman como Canciller y con Horacio Tettamanti como Subsecretario de Puertos y Vías Navegables. Cristina (Fernandez de Kirchner, ex presidenta) intentó una licitación internacional y las empresas la vaciaron. Eso demostró que también necesitamos tener dragas nacionales, al servicio de nuestra soberanía en comercio exterior. Como decimos siempre: no hay Vicentín sin Canal de Magdalena. Hay que animarse a decir que hay que nacionalizar la logística del comercio exterior. Nacionalizarla quiere decir que sea mixta, público privada, al servicio de nuestros productores.

Además de ser Diputado del Parlasur, sos el Secretario General del Movimiento Octubres (Movimiento social con representación nacional), ¿como ves la economía global post pandemia ?

GH: Nada será igual, tampoco en lo económico. Se derrumbó el Consenso de Washington, que fue el consenso de las políticas neoliberales que dijeron que había que hacer un Estado mínimo. Fue el consenso de la época del pensamiento único norteamericano. Eso ya no va más. Los industriales piden un nacionalismo industrial, con subsidios para ellos, sin justicia social. Los trabajadores bajo convenio colectivo, estatales o de la economía popular, necesitamos no caernos del plato, necesitamos apoyo económico mediante salarios universales, programas sociales y APT. Los comerciantes piden apoyo también. Las empresas estratégicas vuelven a ser tales, porque alguien se tiene que hacer cargo. Y quién sino el Estado.

Nacionalismo industrial, nacionalismo popular, nacionalismo comercial, economía mixta, soberanía monetaria, etc. Son los temas que vienen, para garantizar la actividad económica y el empleo. Hay una generación completa de economistas neoliberales que se van a jubilar, de a poco.

¿Y en Latinoamérica?

GH: En sudamérica el proceso va a ser con mucha agitación social, porque creció la desigualdad entre pobres y ricos y porque lo viejo no termina de morir. Por el contrario, sus pulsaciones siguen siendo fuertes. Pero son extemporáneos esos dirigentes y no resuelven los problemas de nadie. No van a poder ser eficientes.
En Argentina vamos a salir de la crisis con trabajo, desendeudamiento, distribución y fortalecimiento del Estado, que va a ser quien invierta y planifique el desarrollo, devolviendo una cierta normalidad que un pequeño grupo de empresarios poderosos, conquistando el poder por la vía electoral pero apoyado en la persecución mediática y judicial, comprometió. Hay que comprometerse a preservar la democracia y la unidad nacional, frente a los que quieren dividirnos.

Por Vero Sarazola

 

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