Nación Política / Sociedad

Del Caño dijo que D’Elía «es un preso político» y reclamó su libertad

Fue en la comisión de Derechos Humanos de Diputados. El kirchnerismo ni lo mencionó y pidió por Milagro Sala. Cambiemos se quejó de los excesos de policías en cuarentena.

El diputado nacional del Frente de Izquierda Nicolás del Caño reclamó la libertad de Luis D’Elía, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por la toma de la comisaría de La Boca en 2004.

El ex candidato presidencial sorprendió con una defensa al dirigente este jueves, en la reunión por teleconferencia de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, después que los oficialistas pidieran por Milagro Sala.

«La definición de presos políticos es el caso Milagro Sala y el de Luis D’Elía y es importante que tratemos en la comisión cómo trabajar por su libertad. Luis D’Elía también es un preso político», dijo poco antes de terminar la reunión virtual. No hubo una sola voz del Frente de Todos que pidiera por quien fuera un dirigente emblema del kirchnerismo, condenado a 3 años y 9 meses de prisión por la toma de la comisaría.

Desde abril cumple la condena en su domicilio por ser considerado una persona de riesgo de contagios de coronavirus. Sala también se encuentra detenida en su casa de Jujuy, condenada por supuesto desvío de fondos para obras públicas, asociación ilícita y extorsión.

El kirchnerismo pidió por la libertad de Milagro Sala y Cambiemos sostuvo que los presos de los últimos años responden al combate contra la corrupción. En soledad, la izquierda pidió liberar a D’Elía.

«No me cabe que naturalicemos la detención e Sala como algo normal natural. La detuvieron por ponerse al frente de una manifestación, por el derecho a peticionar», protestó el diputado kirchnerista Eduardo Valdés.

Se refería a su detención original, en enero de 2016, por la manifestación que realizaba e la plaza central de Jujuy. El ex embajador en el Vatciano recordó que esa medida «fue condenada por todos los organismos internacionales de Derechos Humanos, como la CIDH, Amesti y Human Rights Watch».

«Después de la llenaron de causas judiciales para justificar su detención arbitraria como si eso lo tendríamos que naturalizar. Si hay un símbolo de justicia y arbitrariedad es la detención de milagro sala. De ahí en adelante estamos dispuestos a investigar todo», desafió Valdés.

Pantalla de por medio y sin subir el tono, respondió la radical Karina Banfi, que supo trabajar en la OEA antes de llegar al Congreso en 2015. «Se olvidó algo muy importante: Argentina también está adherida a la convención de la lucha contra la corrupción», lo increpo.

«Tenemos que perseguir la corrupción y eso es lo que tenemos que controlar con respecto a la causa de milagro sala y de un montón de gente que están presa», se anticipó.

La reunión, presidida por el oficialista Hugo Yasky, había comenzado con una serie de denuncias de los diputados de Cambiemos sobre excesos policiales en cuarentena. «Durante la pandemia han ocurrido episodios en relación a la actuación de la policía en algunas provincias que nos preocupa mucho», denunció el radical Daniel Salvador y pidió la presencia del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla.

Los radicales Brenda Austin y Alejandro Cacace citaron ataques de policías en La Pampa y San Luis y torturas de la gendarmería en la villa 1.11.14. Este viernes, los radicales de Tucumán denunciaron el «asesinato por un grupo de policías» de Luis Espinoza, una nota firmada por el presidente del partido Alfredo Cornejo.

El kirchnerismo se defendió con la pesada herencia. El chubutense Santiago Igón recordó que sólo Daniel Lipovetzky había querido viajar a su provincia a escuchar los testimonios por la muerte de Santiago Maldonado. Y la santafesina Josefina Mendoza enumeró supuestos excesos de la gendarmería en ese caso y otros durante la gestión de Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad.

«Los hechos de violencia institucional vienen arrastrados desde hace mucho tiempo y no sólo atienden a cuestiones coyunturales. La violencia institucional se fue agudizando en los últimos años», señaló Leonardo Grosso. Después surgió el debate por Sala. Y sólo Del Caño pidió por D’Elía.

Fuente: La Política online.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *