Política

Piden que la muerte de una mujer en Guernica se investigue como femicidio

Judith González murió con quemaduras en el 60 por ciento del cuerpo. Su pareja, con antecedentes por violencia de género, dijo que se suicidó.

Después de agonizar durante más de 20 días, Judith González murió en un hospital con el 60 por ciento de su cuerpo quemado, un brazo amputado por esas quemaduras y su cara desfigurada. No hay imputados ni detenidos por el hecho. La pareja de la mujer, que ya había intentado asesinarla dos veces, declaró que se prendió fuego a lo bonzo y la Justicia le creyó.

En diálogo con Página 12, Araceli, hermana de la víctima, apuntó directamente contra su cuñado, Orlando Bogarín. Una vecina fue quien la avisó en la madrugada del 26 de abril que algo le había ocurrido a Judith pero al escribirle un mensaje, quien respondió fue su cuñado haciéndose pasar por ella y afirmó: “Te llamo en cuanto pueda, estoy con Orli que le están haciendo curaciones, se quemó la mano”.

El único testigo de lo que ocurrió esa noche fue el hijo mayor de la pareja, quien también sufrió quemaduras en una pierna al intentar ayudar a su mamá. Desde el hospital, intentó pedirle ayuda a su tía y ante la insistencia de ella preguntando por su hermana Bogarín terminó cambiando de estrategia y reconoció que era él quien le estaba respondiendo los mensajes.

El hombre sostuvo que Judith iba a estar bien y que en cuanto terminaran de hacerle las curaciones él se iba a comunicar de nuevo. Pero Araceli no se quedó tranquila. Empezó a recorrer hospitales buscando a su hermana y siguió dejando mensajes hasta que su cuñado la llamó.

Bogarín le dijo entonces que había discutido con Judith, que ella estaba loca y que de repente había vuelto del cuarto de las herramientas empapada de queroseno. Después, según sus palabras, ella misma se prendió fuego. Esa conversación fue grabada por la joven y presentada ante la Justicia cuando junto con su madrina hizo la denuncia en la comisaría de Avellaneda que abrió la causa en la Unidad Fiscal 2.

La familia de Judith exige que el caso sea visto con perspectiva de género y advierten que los hijos de la mujer siguen viviendo con su papá. En ese sentido, temen que la declaración en cámara gesell del menor que fue testigo del hecho se vea condicionada por el miedo.

El ministerio de Mujeres, Género y Diversidad de la provincia de Buenos Aires está siguiendo el caso desde la Dirección Provincial de Casos de Alto Riesgo por violencia de género, a cargo de Silvina Perugino, y acercó en las primeras dos semanas un escrito en el que constan las llamadas a la línea 144 para denunciar a Bogarín en 2017, 2018 y 2019.

Fuente: TN

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