Interés General Política

Este lunes vuelven a cobrar peaje en las autopistas porteñas y en los accesos Norte y Oeste.

También lo harán en la AU Ezeiza-Cañuelas, es por el aumento en la circulación de vehículos.

Aunque aún no hubo anuncio oficial, se pudo saber que desde este lunes ya no se podrá circular gratis por las autopistas 25 de Mayo, Perito Moreno e Illia, que son las gestionadas por la empresa estatal AUSA. Así los vehículos de dos ejes que utilizan las 25 de Mayo y la Perito Moreno volverán a pagar $ 85 en horario pico y $ 60 en horario no pico. Y los que circulan por la Illia, $ 25 y $ 35, respectivamente.

También habrá que volver a pagar peajes en los accesos Norte y Oeste y el de la autopista Ezeiza-Cañuelas. Las tarifas para los autos particulares que transitan entre Capital y la zona Norte por la Panamericana en las horas de mayor circulación son $ 60 (ramal Debenedetti Márquez), $ 65 (Tigre) y $ 75 (Pilar-Campana). Mientras tanto, el peaje del Acceso Oeste ascienda a $ 65.

Los peajes del acceso Oeste hasta ahora tienen las barreras levantadas y se convirtieron en un punto de control. En la autopista Buenos Aires-La Plata cobran peaje desde el miércoles 13 de mayo, aunque sólo en los carriles que conducen hacia la capital bonaerense. Aubasa, la empresa responsable de la concesión, aún no informó cuándo comenzarán a pagar los usuarios que viajan hacia la Ciudad de Buenos Aires. Sólo indicaron que lo resolverán en acuerdo con las fuerzas federales que realizan los operativos de control de acceso a la Capital Federal.

De esta manera, por ahora sólo los automovilistas que se dirigen a La Plata pagan el peaje, que es de $ 66 pesos en horario normal y $ 84 pesos en horario pico. Los puestos están en Dock Sud, Hudson y en las bajadas hacia Quilmes y Berazategui.

Cuando se anunció la primera etapa de la cuarentena, que empezó a regir el 20 de marzo, una de las novedades fue que no se cobraría peaje en las autopistas del Área Metropolitana de Buenos Aires. En ese momento se explicó que la medida tenía un doble objetivo. Por un lado, asegurar el traslado del personal esencial. Por el otro, que los empleados de las cabinas pudieran quedarse en sus casas. También se prometió que la medida regiría “hasta el último minuto de la cuarentena”.

En la primera etapa del aislamiento social, la circulación por las autopistas cayó un 90%. Pero con la habilitación de nuevas actividades y la apertura de comercios en la Ciudad, el tránsito aumenta día a día.

Fuente: Clarín

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