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Coronavirus en Argentina: marcha atrás con la apertura de templos en Capital y GBA

Pese a que el Gobierno nacional se lo había anticipado el lunes a la cúpula de la Iglesia, un decreto los dejó afuera.

Después de que el Gobierno nacional le comunicara el lunes a la cúpula del Episcopado que permitiría la reapertura para asistencia espiritual personal y rezos individuales –no, por caso, la celebración de la misa- de los templos de todos los cultos en todo el país, incluida la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, la Casa Rosada excluyó a la región metropolitana de la lista de excepciones que dio a conocer por decreto el viernes a la noche.

Si bien en la Casa Rosada se dijo que el cambio se debió a un pedido del Gobierno de la Ciudad -con el implícito asentimiento de los intendentes del gran Buenos Aires-, la marcha atrás causó perplejidad en las autoridades eclesiásticas y ahora esperan una recriminación de los sectores más conservadores que ven que se va autorizando la apertura de los comercios de la región metropolitana, pero no se lo hace con los templos.

Curiosamente, varias iglesias de Capital y GBA están abiertos, sea para brindar ayuda alimentaria con viandas y vacunar -incluso algunos fieles entran a rezar-, lo cual genera una situación de cierta anarquía y la queja de aquellos que se preguntan por qué para determinadas cuestiones sociales los templos funcionan y para lo estrictamente religioso.

Según una disposición del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero​, se permitirán -en todo el país menos en el AMBA- las «actividades religiosas individuales en iglesias, templos y lugares de culto de cercanía, correspondientes a la Iglesia Católica Apostólica Romana y entidades religiosas inscriptas en el Registro Nacional de Cultos».

La norma aclara que «en ningún caso, tales actividades podrán consistir en la celebración de ceremonias que impliquen reunión de personas», lo cual implica en el caso de la Iglesia católica que siguen vedadas las misas, pero sí se puede impartirle sacramento de la reconciliación (la confesión).

Las iglesias, templos y diferentes lugares de culto podrán brindar asistencia espiritual y los fieles realizar oraciones individuales, observando las disposiciones sanitarias vigentes y tomando los recaudos necesarios de distancia e higiene.

En ese sentido, las autoridades nacionales difundieron un protocolo con 10 puntos que los templos deberán respetar.

Por caso, el horario de apertura será entre las 9 y las 16; deberá estar presente el ministro de culto del lugar, un auxiliar de limpieza y un auxiliar a la entrada que limite la cantidad de ingresantes, que será un máximo de 10 fieles.

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Habrá que disponer una puerta para el ingreso y otra puerta diferente para el egreso de las personas en todos los casos que sea posible, de modo de armar un circuito para evitar entrecruzamientos.

Se dispondrá de solución de agua con alcohol al 70% y/o alcohol en gel a la entrada y a la salida del templo. Se deberá concurrir con tapaboca y/o barbijo.

No se permitirá que haya más de una persona por banco. Se deberá respetar la distancia mínima de dos metros entre todas las personas.

Cada templo mientras permanezca abierto, contará con al menos una persona que se encargue de higienizar el espacio y los objetos (bancos, imágenes, etc.). Además, una vez cerrado el templo, proceder a su desinfección.

Al ingresar al templo se proveerá de alcohol en gel o alcohol al 70% para desinfectarse las manos. No se pondrá agua bendita en las distintas fuentes que haya en el templo.

Se deberá colocar a la entrada y la salida trapos de piso mojados con agua con lavandina, que se renovarán cada hora para desinfectar el calzado de los asistentes. Las puertas del templo deberán permanecer abiertas para permitir la ventilación.

El personal del tempo colocará señalizaciones en el suelo y en los bancos para hacer respetar las normas de distanciamiento social. En los templos se cuidará la distancia entre cada banco, incluso se evaluará la posibilidad de quitar algunos de ellos.

En las paredes y las puertas se colocarán recordatorios de que no está permitido tocar ni manipular objetos, superficies e imágenes.

Solo podrán ingresar y permanecer dentro del templo quienes lleven correctamente colocado el tapaboca.

Fuente: Clarín.

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