Nación Política

En el mercado hablan de un fuerte rechazo a la propuesta de Guzmán

Menos de un 20% de los acreedores habría aceptado la reestructuración. Malestar en Olivos con el ministro y habilitan a Massa a meterse en la negociación.

El período para la aceptación del canje cerró este viernes a las 18 horas y los primeros datos no son alentadores para el ministro Guzmán: menos de un 14% de los acreedores habría aceptado la reestructuración, según informaron fuentes al tanto de las negociaciones.

En Olivos la noticia cayó como un balde de agua fría porque se esperaba que con el supuesto apoyo del FMI, de los líderes europeos y de la comunidad académica, el resultado fuera más elevado y le diera una posición más fuerte al Gobierno para seguir las negociaciones, que ahora se estiran hasta el 22 de mayo, cuando si no hay acuerdo la Argentina protagonizará el noveno default de su historia y quedará a tiro de la justicia de Nueva York, esta vez con la sucesora de Griesa, la jueza Loretta Preska.

Alberto Fernández estaría bastante desencantado con Guzmán y como primer medida habilitó a Sergio Massa para que se meta en las conversaciones con los fondos y explore la posibilidad de llegar a un acuerdo que evite la cesación de pagos. Massa tiene diálogo fluido con los fondos de Wall Street y es amigo de David Martínez, el dueño de Fintech, que desde el inicio objetó la estrategia de Guzmán.

Guzmán mañana se reunirá en Olivos con Alberto para definir como sigue la negociación y sus voceros ya dejaron trascender que mañana mismo se retomará el diálogo con los fondos. “BlackRock volvió a la mesa”, se consolaban esta noche en el Palacio de Hacienda.

El CEO de este fondo, Larry Fink, solicitó la mediación del Tesoro norteamericano en la disputa hace dos semanas. Hubo un llamado de Washington al Ministerio de Economía. El resultado: al desagrado de BlackRock se suma ahora el del propio Tesoro norteamericano. Es que BlackRock, que es el fondo más grande del mundo presentó una propuesta de renegociación que Guzmán rechazó de plano tildándola de “megacanje”.

Si se tiene en cuenta que un 7% se correspondería a los bonistas argentinos, eso quiere decir que entre los acreedores extranjeros la aceptación fue menor al 14%, lo que deja en muy malas condiciones a Guzmán como interlocutor.

Alberto Fernández estaría desencantado con Guzmán y como primer medida habilitó a Sergio Massa para que se meta en las conversaciones con los fondos y explore la posibilidad de llegar a un acuerdo que evite la cesación de pagos.

“Son puras especulaciones”, dijeron en el Ministerio de Economía. En cambio en el mundo de las finanzas, la noticia está “dentro de lo esperado” porque los tenedores del 70% de la deuda ya habían adelantado su rechazo. Se trata de los tres grandes fondos Pimpo, Fidelity y BlackRock.

El problema es que ahora el Gobierno queda en una posición de debilidad, con el tiempo corriendo en su contra y arriesgándose a uno de los default mas innecesarios de la historia, por una deuda -la que está bajo legislación de Nueva York- de apenas 15% del PBI, unos 60 mil millones de dólares. Con el agravante que esto ocurre cuando el dinero en el mundo está regalado y luego de un acuerdo la Argentina podría financiarse en dólares al menos al 6 por ciento anual.

Los acreedores está muy fastidiados con Guzmán a quien acusan de “amateur” y ya le hicieron saber que “los ministros pasan y los juicios quedan”, con lo que eventualmente pueden negociar con su sucesor.

“Hay mucho malestar entre los principales acreedores no sólo con la propuesta de Guzmán sino con el manejo de las negociaciones”, afirmó una fuente al tanto de las negociaciones y agregó que “no van a presentar una contrapropuesta como espera el gobierno, sino esperar a que el gobierno afloje”.

Los fondos están muy molestos con Guzmán por su manejo de las negociaciones, al que califican de”amateur” y dejaron trascender que no van a presentar una contrapropuesta como espera el gobierno, sino van a esperar que el gobierno afloje.

Ahora se abre un nuevo capítulo en la novela de la deuda que durará hasta el 22 de mayo, fecha límite del período de gracia en el prospecto de los Bonar 2021, 2026 y 2046 para pagar los 503 millones de dólares de intereses y evitar el default hasta el 28 de julio, cuando culmine el plazo último para los 98 millones de dólares de intereses del bono Century.

Antes de la pandemia, Guzmán reperfiló toda la deuda en dólares bajo ley argentina para guardarse los dólares necesarios para extender las negociaciones con la deuda en moneda extranjera. Pero sus interlocutores dicen que encontraron un ministro sin conocimiento del mercado y demasiado intransigente, lo que hasta ahora impidió alcanzar un acuerdo.

 

Fuente:LPO

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