Interés General Política

Con medidas sanitarias por el coronavirus, el sábado se inicia el viaje de la elefanta Mara a un santuario en Brasil

Finalmente, y después de varias postergaciones, la elefanta Mara dejará el Ecoparque porteño ​y será trasladada a un santuario en Brasil. El viaje, que se iba a realizar en abril  y se pospuso por la pandemia de coronavirus, comenzará el próximo sábado luego de que se aprobaran una serie de medidas sanitarias y un protocolo que se viene evaluando desde hace dos semanas.

La suspensión de actividades que se originó a partir de la cuarentena demoró los planes originales. Ahora, el traslado hasta la Chapada dos Guimarães, se hará el sábado, cuando desde el mediodía se active el protocolo de traslado: se estima que la salida del parque se produzca alrededor de las 18.

Luego de analizar distintas opciones, en 2017 se firmó un convenio con la Asociación Santuario de Elefantes Brasil y la Fundación Franz Weber para comenzar el proceso de derivación de Mara al santuario de Mato Grosso.

Se estima que el lunes 11 de mayo Mara cruzará la frontera entre Argentina y Brasil y el miércoles llegará al destino final. La elefanta no podrá abandonar la caja de traslado en ningún momento, pero será monitoreada permanentemente por parte del equipo técnico que le ofrecerá compañía, agua y alimento.

En cuanto a los acompañantes, se realizarán análisis de síntomas durante las 48 horas previas. Además, contarán con elementos de protección personal: barbijos, protección ocular, guantes y variadas soluciones destinadas a desinfectar constantemente las superficies de uso frecuente y vestimenta cada vez que se desciende de los vehículos. Las interacciones serán reducidas al mínimo y se practicará el distanciamiento social.

“Si bien el Ecoparque ya derivó con éxito más de 800 animales desde su creación, este traslado marcará un hito en su historia por la complejidad sanitaria, logística y administrativa. Hemos tomado todas las medidas de seguridad posibles, hemos realizado una planificación exhaustiva y contamos con un personal técnico muy preparado para lograrlo con éxito”, dijo el Secretario de Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Macchiavelli.

El cuanto a la salud de Mara, el Subsecretario a cargo del Ecoparque, Federico Iglesias, afirmó que “se encuentra muy bien de salud y de ánimo, transitó muy tranquila la cuarentena dispuesta por las autoridades sanitarias que se realizó en conjunto con el SENASA y está en buenas condiciones para realizar el viaje”.

El trayecto es de 2.700 kilómetros. Y el camión que traslada a Mara deberá atravesar fronteras provinciales e internacionales, y deberá cumplir con los protocolos previstos en cada jurisdicción.

La elefanta Mara sigue con la cuarentena que había comenzado para concretar su traslado.
FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

La elefanta Mara sigue con la cuarentena que había comenzado para concretar su traslado. FOTO JUAN MANUEL FOGLIA

Mara es la única elefanta asiática del Ecoparque porteño. Comparte su recinto con dos elefantas africanas, Kuky y Pupy. Tiene entre entre 50 y 54 años (la esperanza de vida en cautiverio para esta especie es de 75 años). Llegó al antiguo zoológico porteño el 16 de octubre de 1995 producto de un decomiso judicial por la quiebra del Circo de Rodas.

Por otra parte, desde el Ecoparque señalaron que si bien no existe evidencia de que los elefantes asiáticos (Elephas maximus), especie a la que pertenece Mara, sean susceptibles al coronavirus, de todos modos las personas que tienen contacto toman los cuidados sanitarios correspondientes. Y lo mismo ocurrirá si se lleva a cabo el viaje.

En el Ecoparque, desde el inicio de la cuarentena, se implementó un protocolo especial para que a los animales no les falte nada en el marco de la pandemia. Los veterinarios, nutricionistas, biólogos y empleados de mantenimiento que hacen tareas en los recintos, entre otros, prestan servicios esenciales. Y al igual que los empleados de seguridad del parque continuaron trabajando.

Los dividieron en dos grupos que nunca trabajan juntos, cada uno de los cuales tiene un empleado de cada área y es autónomo. Es decir que puede atender todas las necesidades de los animales, desde el aseo de sus recintos hasta los controles y tratamientos veterinarios, pasando por su alimentación.

A todos les toman la fiebre y tienen la obligación de usar guantes y barbijos. También deben lavarse las manos con frecuencia y sanitizar los objetos que manipulan con alcohol diluido al 70%. Además, cuentan con cofias, camisolines y cubrebotas.

Todo este tiempo, Mara siguió con su propia cuarentena. Y aunque las fechas cambiaron, en el Ecoparque continuaron con los exámenes veterinarios obligatorios y con los protocolos indicados para su cuarentena. El objetivo fue que Mara estuviera lista para el viaje.

Fuente: Clarín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *