Espectáculos Interés General

Susana Giménez reveló dos insólitas complicaciones en la cuarentena

La diva contó cómo es su rutina diaria en tiempos de coronavirus y contó las desopilantes situaciones que debió sortear.

Susana se mostró apenada por tener que quedarse en su casa pero afirmó que cumple la cuarentena.

Antes de que Alberto Fernández decretara la cuarentena obligatoria en todo el país por el coronavirus, Susana Giménez estuvo muy tentada de irse a su casa de Uruguay, pero como ciudadana responsable y persona en edad de riesgo, acató la medida preventiva y se quedó en su casa de Barrio Parque. Allí está transitando el aislamiento junto a su hija Mercedes Sarrabayrouse y Deolinda, la chica que trabaja y vive con la diva de la televisión.

A pesar de que no es de mostrar ni contar mucho sobre su intimidad, la conductora sorprendió con un audio que le envió al periodista Tomás Dente, panelista de Nosotros a la mañana (El Trece, a las 9), en el que contó cómo pasa sus días recluida y las actividades de entrecasa que descubrió recién a sus 76 años.

“Hoy hice de todo, uno tiene que planearse un esquema casero. Te levantás a tal hora, te bañás, las cremas, el desayuno, leo los diarios. Después, fui un poco a la computadora, me hice un café que no me salía. me gasté todas las cajas de café. Se me arrugaban todos y el café no me salía. Me costó como 10 cositos de esos. Pero me salió…”, comenzó diciendo sobre su rutina en la cuarentena.

Con gran sentido del humor también reveló que necesitó de ayuda extra para prender el horno, algo que nunca había hecho: “Después, no lo vas a poder creer y yo tampoco: ¡Hice un pollo! Igual no yo no sabía prender el horno… Tuve que esperar a que bajara Deolinda. A mí me daba miedo porque hacía chic chic chic”.

Además, la diva contó que pasa mucha de sus horas jugando a la computadora. Pero como ya le había contado al Negro González Oro en una entrevista, Susana también reconoció que, entre otras de las distracciones que encontró, fue la de hacer limpieza: “Me puse a acomodar y a tirar todas las cosas que uno guarda al cohete…”.

En un plano más general y ya saliendo de su rutina, la conductora se mostró ilusionada pese a la delicada situación que está atravesando el mundo con esta pandemia.

“Tengo una leve esperanza de que esto se va a ir apagando y van a ir bajando los números de infectados. Tenemos el ejemplo de Italia y España para saber lo que no tenemos que hacer. Ellos tuvieron la desgracia de decaer tanto. Esto es una lucha con un enemigo invisible. No es tan terrible quedarse en sus casas. Piénsenlo… podés estar en la cama con un respirador sin poder ver a tu familia, sin saber qué te va a pasar”, argumentó.

En ese sentido, le volvió a pedir a los ciudadanos que actúen con consciencia y que se mantengan en sus casas y disparó contra los que violan la cuarentena: “No puedo creer que haya gente que no lo haga, que se crean cancheros. Muy típico nuestro. Tenemos que hacerlo. Es la única manera. No hay otra. Además tengo la esperanza de que China ya tiene la vacuna. Que por supuesto calculo que el Gobierno ya se la habrá pedido, rogado. No se si tienen prioridad los países más contagiados o nosotros. Espero que llegue pronto…”

Por último, Susana hizo un apartado para los profesionales que están dando todo para controlar la expansión de la pandemia y, con deseos de que esto se termine ya, confesó que afronta esta situación con esperanza y sin miedo.

“Hay que hacerle caso a los que saben y los que saben son los médicos. Yo no sé qué se merecen estos médicos que están luchando con falta de insumos. Y las enfermeras, los camilleros, todos los que se dedican a la salud. Y la policía. Yo tengo fe. Si tenés miedo, no podés ganar. Yo no tengo miedo, aunque estoy en la edad peligrosa. Pasará lo que tenga que pasar. Si nos quedamos en casa, el número de contagios va a ir descendiendo. Estoy segura que esto va a ir bien”, sentenció.

Fuente: Clarín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *