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Nominan al Nobel de la Paz al cura solidario bonaerense Pablo Opeka

Su labor solidaria ayudó a salir de la pobreza extrema a cientos así como aprender a leer y escribir y tener un techo.

El anuncio fue del primer ministro de Eslovenia, Janez Janša, quien tomó la decisión por su dedicación a “ayudar a las personas que viven en condiciones de vida espantosas” en Madagascar desde hace tres décadas. Opeka, de 72 años, nació en San Martín, estudió en Lanús, vivió en Ramos Mejía, hizo el seminario en San Miguel y fue ordenado sacerdote en Luján.
El sacerdote bonaerense y misionero católico, Pedro Opeka, conocido por su servicio a los más pobres en Madagascar, fue nominado para el Premio Nobel de la Paz. El anuncio fue del primer ministro de Eslovenia, Janez Janša, quien tomó la decisión por su dedicación a “ayudar a las personas que viven en condiciones de vida espantosas”.

Opeka, de 72 años, es un sacerdote que trabajó con los pobres en Madagascar durante más de tres décadas. Fundó la asociación humanitaria Akamasoa (“buen amigo”) en 1989 como un “movimiento de solidaridad para ayudar a los más pobres de los pobres” que viven en los basureros.

Hijo de inmigrantes eslovenos que llegaron a la Argentina en enero de 1948, nació en San Martín. De la mano de su padre, desde niño aprendió el oficio de la albañilería. A los 15 años entró a un seminario de la orden Lazarista para ser un clérigo de la Iglesia Católica.

Su juventud está directamente relacionada con la provincia de Buenos Aires, ya que estudió en Lanús, vivió en Ramos Mejía y a los 18 años ingresó al seminario de la Congregación para la Misión de San Vicente de Paúl en San Miguel. Dos años más tarde viajó a Europa para estudiar Filosofía en Eslovenia y Teología en Francia. Luego pasó dos años como misionero en Madagascar. En 1975 fue ordenado sacerdote en la Basílica de Luján y en 1976 regresó al país africano, uno de los más pobres de todo el planeta.

Según informó ACI, la asociación que fundó proporcionó cuatro mil casas a personas y familias sin hogar y ha ayudado a educar a 13 mil niños y jóvenes desde su creación. El Papa Francisco visitó la “Ciudad de la Amistad” de Akamasoa, que fue construida sobre un vertedero de basura en las afueras de la capital, Antananarivo, durante su visita apostólica a Madagascar en septiembre de 2019.

Cuando llegó, al ver la pobreza desesperada en la ciudad capital de Antananarivo, especialmente en los vertederos de basura, donde la gente vive en cajas de cartón y los niños compiten con los cerdos por la comida, decidió hacer algo por los pobres.

Con ayuda enviada del extranjero y el trabajo de la gente de Madagascar, fundó aldeas, escuelas, bancos de alimentos, pequeños negocios e incluso un hospital para atender a los pobres a través de la asociación Akamasoa.

Esta no es la primera vez que Opeka fue nominado para el Premio Nobel de la Paz. Los representantes del Parlamento esloveno también nominaron al sacerdote en 2012.

Entre los otros nominados al Premio Nobel de la Paz 2021 se encuentran el movimiento Black Lives Matter, la Organización Mundial de la Salud, Greta Thunberg, Donald Trump, Stacey Abrams, Jared Kushner, el disidente ruso Alexei Navalny y la líder de la oposición bielorrusa Sviatlana Tsikhanouskaya.

Fuente: LaNoticia1

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