Economía Nación

El alimento se volvió un lujo

La canasta básica alimentaria aumentó 6,4% en enero. El informe de la Usina de Datos de la UNR relevó un aumento de 17% en carnes, aunque algunos cortes subieron hasta 50%.

Tras difundir el informe sobre el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de enero, que arrojó un incremento del 6,4% respecto a diciembre, la coordinadora de la Usina de Datos UNR, Paula Durán, dijo a Rosario/12 que «el antecedente tan alto fue el de marzo, cuando comenzó la pandemia, y es un pico importante que nos da un acumulado anual de 44% respecto a enero del año pasado». De todos modos, la especialista subrayó que en años anteriores, puntualmente en los dos últimos del macrismo, se dieron aumentos superiores en alimentos. «Esto es un problema de mucho más atrás, y en este año particular se suma la complejidad de la pandemia, la dificultad en los ingresos de acompañar el aumento de precios, y el deterioro en la situación de pobreza extrema de una amplia cantidad de personas», apuntó Durán. «El año pasado estábamos en un 13% de la población del Gran Rosario en situación de indigencia, y ahora no contamos con la información pero es posible estimar de que va a ser mayor a partir de estos aumentos tan fuerte en los alimentos», agregó.

La CBA representa el conjunto de alimentos que necesita una persona para satisfacer sus requerimientos nutricionales mínimos teniendo en cuenta componentes normativos y hábitos de consumo. Su valor determina la línea de indigencia. Considerando esta definición, el trabajo procura arribar a un valor monetario para la CBA de Rosario a partir del relevamiento de los precios de 58 productos que componen la canasta de la Región Pampeana, en cinco cadenas de compras de la ciudad.

En enero, un rosarino de entre 30 y 60 años necesitó como mínimo 6831,63 pesos mensuales para adquirir los alimentos de la CBA y no quedar bajo la línea de indigencia. Un hogar de cuatro miembros debió tener un ingreso igual o superior a 26.029 pesos para satisfacer sus necesidades alimentarias básicas. El fuerte incremento de la CBA rosarina el mes pasado fue impulsado por el aumento del precio en carnes ($335), frutas ($69 pesos) y pan ($34).

«Si bien el aumento en carnes fue del 17,5% respecto al mes anterior, hay algunos cortes en los que relevamos incrementos de hasta el 50%, como el asado, y que tuvieron un fuerte impacto en el costo total de la canasta. También las frutas, donde todo el mundo coincide en que es un alimento básico, que debe ser incorporado en la dieta de todas las personas; aunque hay mucha estacionalidad, es uno de los rubros que mes a mes va incrementando su valor», amplió la coordinadora de la Usina de Datos UNR.

Consultada sobre lo que pueda suceder en los próximos meses con el precio de los alimentos que componen la CBA, Durán estimó que será difícil pensar que bajen: «Los acuerdos de precios, y fundamentalmente los controles que se implementaron luego del pico fuerte que hubo en marzo, tuvieron su efectividad porque en los meses siguientes, hasta julio, las variaciones fueron mucho menores. Luego comenzaron a aumentar, alcanzando en el mes de enero este pico importante. Sumado a la dificultad que se ve para lograr acuerdos de salarios, configura un escenario de incertidumbre en relación a la posibilidad de adquirir un conjunto de alimentos necesarios».

El trabajo refiere que una forma sencilla de analizar los datos es evaluar el poder de compra de diversos tipos de ingreso, como el haber mínimo jubilatorio, la Pensión Universal para el Adulto Mayor, el Salario Mínimo Vital y Móvil y la Asignación Universal Por Hijo, en función de la cantidad de CBA que es posible adquirir con cada uno de ellos. «Se ve una fluctuación tendiente a la baja en general de todos estos haberes que tomamos como referencia. En el caso de la AUH, salvo un momento que hubo una recuperación por una actualización de los montos, estamos alrededor de media canasta, mientras que en jubilaciones son tres canastas», detalló Durán.

En el último informe semestral, desde la Usina de Datos UNR realizaron una comparación, que sirve como referencia, con los aumentos de los años anteriores, sobre todo los dos últimos del macrismo. «Fueron superiores, tampoco es para decir que ahora estamos en el peor de los mundos porque ya los tuvimos, con incrementos mayores al 44%, Tampoco hay que soslayar que hay una crisis económica mundial, a partir de la pandemia, lo que complica aún más la situación», concluyó la coordinadora.

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